Equipo revisando documentos y tomando notas en una mesa

Contratar deporte para empresas parece sencillo hasta que llega la primera duda: ¿quién da las clases realmente?, ¿qué pasa si cambiamos de oficina?, ¿hay permanencia? Estas son las preguntas que conviene hacer antes de firmar nada, agrupadas en cuatro bloques.

01 · El equipo

  • ¿Los profesionales son propios de la empresa, o autónomos sueltos contratados por sesión?
  • ¿Tienen experiencia trabajando con equipos de vuestro tamaño y sector?
  • ¿Es siempre la misma persona, o cambia cada semana?

02 · El programa

  • ¿Se adapta a los distintos niveles físicos dentro del mismo grupo?
  • ¿Combina varios formatos —actividad física, team building, charlas— o es una sola actividad suelta?
  • ¿Quién diseña el programa: vosotros, o la empresa que lo imparte?

«La pregunta que más sorpresas evita: ¿qué pasa si algo cambia a mitad de contrato?»

03 · La logística

  • ¿Quién lleva el material —esterillas, bandas, equipamiento—?
  • ¿Qué pasa si cambiáis de sede, horario o aforo?
  • ¿Se adaptan al espacio que tenéis, o exigen instalaciones concretas?

04 · El contrato

  • ¿Hay permanencia mínima, o se puede ajustar mes a mes?
  • ¿Cómo se mide si el programa está funcionando?
  • ¿Qué pasa si una sesión se cancela por causa mayor?

En Boost Wellness podemos responder que sí a casi todas: equipo propio, programas combinados y sin permanencia forzosa. Pero más allá de nosotros, esta checklist sirve para evaluar a cualquier proveedor antes de comprometeros.